Introducción en esta página: 11-03-2011
Fuente: 30 Aniversario del Nuevo Lunes - 2/2/2011
A pesar de algunas debilidades, el sector del agua es un buen activo de nuestro país, por su fortaleza institucional, por la eficiencia y desarrollo tecnológico de las empresas españolas, y por la buena posición de éstas en el mercado internacional. Pero la crisis nos ha afectado también gravemente, porque los problemas presupuestarios de todas las Administraciones han reducido drásticamente la contratación pública en inversiones y en explotación, poniendo en riesgo con ello la calidad de los servicios y el cumplimiento de los objetivos ambientales de la legislación comunitaria. La financiación del sector debe revisarse, por tanto, totalmente; en primer lugar, los servicios tienen que ser pagados íntegramente por los usuarios, acabando así con el actual estado de subvenciones, aplicando el principio europeo de recuperación de costes y garantizando la financiación a medio y largo plazo, todo lo cual requiere un amplio acuerdo entre los grupos políticos. A corto plazo la recuperación del sector hace imprescindible la participación de la financiación privada en el desarrollo de las inversiones públicas necesarias, naturalmente bajo control de las Administraciones. Mantener el esfuerzo en innovación tecnológica para hacer más eficiente el sector -e incentivarla en la contratación pública-, dedicar mayor atención a la formación de los profesionales en todos los niveles, y reforzar la coordinación de acciones en el exterior como apoyo a las empresas españolas son otros elementos necesarios para la recuperación de un sector que, como ya se ha dicho, es un gran activo de nuestra economía.