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Asociación Española de Empresas de Tecnologías del Agua
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El plazo de ofertas para construir la depuradora se amplía por su complejidad técnica y financiera

Introducción en esta página: 24-03-2011

Fuente: Faro de Vigo - 16/03/2011


Las principales asociaciones del sector lo solicitaron por la "magnitud y dificultad del proyecto" y el aplazamiento de parte del pago hasta 2024.

 

El macroproyecto para construir la depuradora del Lagares y resolver con ello el principal problema de saneamiento de la Ría empieza a mostrar su complejidad en los primeros pasos de su aún larga andadura. El organismo que dirige el proceso, Acuanorte -dependiente del Ministerio de Medio Ambiente-, ha ampliado en un mes el plazo de presentación de ofertas por la dificultad técnica y financiera de la obra a petición de las principales asociaciones que representan a las empresas especializadas en tratamiento de aguas. La planta será la mayor infraestructura hidráulica de Galicia, y la más costosa, con un presupuesto de 230 millones de euros. La nueva fecha límite para pujar es el 28 de abril. Las compañías de referencia ya trabajan en sus propuestas para lograr el jugoso contrato de la depuradora, cuya apertura está prevista ahora para el verano de 2016.

 

La obra resulta compleja en varios frentes. En el apartado financiero, una parte del presupuesto, el 37%, se ha aplazado, de forma que la infraestructura no terminará de pagarse hasta 2024, ya que el Ministerio de Medio Ambiente aceptó diferir la participación de la Xunta por sus dificultades para asumir el gasto en el periodo de construcción. La Asociación Tecnológica para el Tratamiento del Agua (ATTA) justifica su petición de prórroga del plazo para presentar ofertas en la "magnitud y dificultad del proyecto", y señala que "cerrar un compromiso con entidades bancarias requiere de más tiempo". La Asociación Española de Empresas de Tecnologías del Agua (Asagua) se refirió en su solicitud a la envergadura del presupuesto y la importancia de afinar al máximo las propuestas tanto en el apartado financiero como en el técnico.

 

Otro factor que genera complicaciones es el plan de obra. La nueva depuradora se instalará en el entorno de la actual, y obliga a la demolición progresiva de esta última durante el avance de la construcción. En todo momento debe realizarse un tratamiento con los mínimos de calidad exigidos para evitar vertidos masivos a la Ría, lo que obliga a las empresas que pugnen por el contrato a diseñar un minucioso plan que ofrezca plenas garantías a fin de coordinar las sucesivas obras con la actividad permanente de depuración.

 

Finalmente, la planta del Lagares se concibe con tecnologías punteras, cuyas características ya se esbozaron en el anteproyecto, y la competencia en el sector es amplia. Las empresas tienen puestas las miras en la infraestructura viguesa, ya que se trata del contrato más cuantioso que licitará el ministerio en 2011.