Fuente: La Voz de Asturias - 27/10/2011
El Gobierno que preside Francisco Álvarez-Cascos prosigue con su política de recortes y esta vez le ha tocado el turno al municipio de Oviedo. En esta ocasión, una de las medidas anunciadas ayer por la Consejería de Fomento pone en serio riesgo el futuro de la construcción de dos obras clave para el futuro de la ciudad: las depuradoras de aguas residuales de Villaperi y San Claudio. Se trata de unas infraestructuras fundamentales para garantizar el desarrollo urbanístico de dos de las principales zonas de expansión de Oviedo y muy importantes para preservar la calidad de los cauces que discurren por la zona centro de la región.
En detalle, desde Fomento se comunicó que se "están revisando los anteproyectos de las obras de ampliación de las depuradoras de San Claudio y Villaperi con el fin de rebajar sus presupuestos, que consideramos desmesurados". Desde el Principado se argumenta que, una vez estudiadas las obras por parte de la dirección general de Obras Hidráulicas, "se han detectado graves incongruencias en los planteamientos iniciales de los anteproyectos redactados por la sociedad AcuaNorte, puesto que se opta por tecnologías poco sostenibles, de gran coste de explotación y de inversión, que contribuirían a un mayor deterioro de la sostenibilidad financiera del sistema de saneamiento". Desde la citada dirección general se entiende que "es posible una revisión a fondo de los anteproyectos para abaratar su coste y hacer más factible su ejecución". De hecho, se considera que, tras las revisiones pertinentes, la licitación de la obra de ampliación del San Claudio se podría realizar en el segundo semestre de 2012. De de la Villaperi no se dice nada.
El director general de Obras Hidráulicas y Puertos, José Javier González, señaló que parece "que nadie ha calculado las consecuencias de los enormes costes de explotación planteados ya en los propios anteproyectos, sin olvidarnos de los costes de inversión, que han pasado de los 32,25 millones de euros estimados en el convenio inicial a los 76,6 millones en los anteproyectos, 55,4 millones correspondientes a la obra de Villaperi y 21,2 millones a la de San Claudio".
Decisión incompresible Desde el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, que impulsa estos proyectos, se calificó esta medida adoptada por el Gobierno regional como "lamentable" e "irresponsable". Desde el Gobierno del Estado se entiende que los argumentos dados por el Principado "son meras disculpas para no hacer frente al porcentaje de la inversión que corresponde a la Administración regional". Y es que del total del coste de estas obras, el gobierno de Cascos tendría que aportar 16 millones de euros, alrededor del 21% de su conjunto. Desde el Ministerio no saben, además, de dónde saca la Consejería de Fomento la cifra de 76,6 millones, ya que el anteproyecto contempla inversiones de 73,6, de los que el grueso están financiados con fondos europeos y del Estado. Se informa, además, que la sociedad pública AcuaNorte, responsable de la obra, financiaría esos 16 millones al Principado, esto es, "se les adelanta el dinero", se indicó desde Medio Ambiente.
Desde el Ministerio se aseguró que estos dos proyectos "son una apuesta del Estado muy importantes" y calificaron de "irresponsable" una revisión a la baja en los diseños de las depuradoras. Para Medio Ambiente esas razones de elección de tecnologías poco sostenibles, son disculpas. Los diseños de las depuradoras, su tamaño y sus características no son caprichosas, "vienen dadas por la Confederación Hidrográfica del Cantábrico en base a los condicionantes de la calidad de los vertidos y de la expansión prevista en cada una de las zonas".
Los requisitos están marcados por Ley", además de por normativas europeas. Según las previsiones de AcuaNorte, la depuradora de tendría una capacidad para depurar las aguas residuales de toda Asturias.
